



Operasi Plastik + Unconditional Design
Gudskul & Casal dels Infants del Raval
Operasi Plastik + Unconditional Design son dos talleres que exploran el upcycling como una plataforma para reflexionar sobre el diseño a partir de distintas categorías de productos, objetos y artefactos creados desde una lógica de base (grassroots). Estos diseños buscan facilitar actividades cotidianas o dar respuesta a desafíos del día a día, surgiendo directamente de aquello que tenemos delante o a nuestro alrededor mediante procesos de observación, conciencia, sensibilidad, comportamiento social, cultura, creatividad y las condiciones específicas de cada contexto.
Inspirado en el término indonesio/malayo de origen árabe mubazir, que hace referencia al desperdicio de materiales, tiempo, alimentos o dinero, el objetivo del taller es transformar residuos plásticos en objetos funcionales y artísticos. Mediante herramientas cotidianas y accesibles, como planchas domésticas, las personas participantes aprenden técnicas sencillas para reutilizar el plástico y convertirlo en objetos de alto valor añadido, como bolsos y estuches. Más allá de la experiencia práctica, los talleres introducen los principios de los materiales circulares, el diseño sostenible y la reutilización creativa, abordando los desafíos medioambientales desde la práctica artística y proponiendo alternativas a los modelos convencionales de gestión de residuos.
Los talleres están dirigidos por MG y Acip, integrantes de los colectivos de Yakarta Gudskul y STUFFO GudRnD, que investigan el potencial del residuo como material, el diseño colaborativo y las prácticas de economía circular.
Los colectivos trasladan su metodología de aprendizaje colectivo a Barcelona invitando a veinte jóvenes del Casal dels Infants del Raval a participar en Operasi Plastik + Unconditional Design. Los talleres utilizan la transformación del plástico reciclado como una metáfora de la construcción de la identidad: un proceso continuo de metamorfosis en el que pasado, presente y futuro se entrelazan para dar forma a nuevas narrativas personales y colectivas.
Dirigido a jóvenes que atraviesan un momento de transición y conviven con múltiples culturas, lenguas y experiencias, el proyecto entiende el arte como una herramienta para activar la memoria, generar espacios de intercambio y ensayar formas de pertenencia compartidas. La reutilización de los materiales trasciende así su dimensión medioambiental para convertirse en un gesto simbólico: del mismo modo que el plástico adquiere una nueva vida, las experiencias individuales se transforman colectivamente en un archivo común desde el que imaginar futuros posibles.